No tengo tiempo para aburrirme.
El despertador suena a las siete y
me despierto.
Me levanto enseguida y voy al cuarto de baño para ducharme.
Bajo para desayunar y me preparo para el trabajo.
Voy a la oficina y me siento en mi puesto de trabajo.
No me muevo mucho durante el día.
Cuando vuelvo a casa nos divertimos un poco antes de comer.
Voy a al dormitorio a las 22.30 y me acuesto.